Nuestra historia

Los años pasan...

EL GRAN HOTEL SÓLLER, UN CLÁSICO DE LA MALLORCA MÁGICA

El Gran Hotel Sóller es mucho más que un hotel de 5 estrellas, magníficamente ubicado en el centro de un bello municipio del noroeste de la isla de Mallorca, y que además disfruta de las ventajas de estar situado en una perfecta encrucijada entre el mar y la montaña.

Su construcción, que data de 1880, corrió a cargo de sus primeros propietarios Ramón Casasnovas y su esposa, quienes confiaron el diseño y ejecución al famoso arquitecto Joaquín Pavía Birmingham, autor del Palacio de la Diputación de Mallorca (sede actual del Consell de Mallorca) y de la restauración del Templo de Vesta (Roma, Italia), así como de la ampliación de obras como la Iglesia Parroquial de Santa María (Sineu, Mallorca) y, especialmente, de la Catedral de Palma de Mallorca.

 

Sus orígenes: morada familiar y fábrica de curtidos y zapatos

Durante sus primeros años de existencia el hermoso palacete sirvió como residencia familiar de la familia Casasnovas quien, pasado un tiempo, y para aprovechar más el amplio espacio de su acogedora morada, decidió convertir la parte trasera del edificio en una fábrica de curtidos y zapatos. Desde allí partirían a principios del Siglo XX muchas de las botas que calzaron los soldados que lucharon en la I Guerra Mundial.


Los años de esplendor de la mano del boom turístico

Corren los años 60 y el incipiente turismo inunda las playas de Mallorca. Sóller no es una excepción y, a pesar de su entonces difícil comunicación con la capital balear, despierta igualmente a las bondades de esta nueva industria. Varios establecimientos abren sus puertas en esa época y la familia Casasnovas apuesta por la reconversión de su vivienda en hotel. Nace así el Hotel Sóller.

La aventura prospera día a día y consigue hacerse un hueco entre la oferta turística mallorquina. Son muchos los turistas que lo visitan año tras año, creando así unos fuertes lazos entre los propietarios del hotel y sus clientes, una marca de fidelidad que acompaña desde entonces al Hotel Sóller. 

Como anécdota cabe destacar la reciente recepción de un correo electrónico por parte de uno de los nietos de Ramón Casasnovas, en la que otro nieto de uno de los clientes que se alojó hace más de 3 décadas en el establecimiento recordaba lo bien que le trataron allí durante su niñez, cuando a lo largo de varios veranos se alojó en sus instalaciones para pasar el verano. Españoles, escandinavos, pero sobre todo franceses, figuran en esa lista de huéspedes que supieron apreciar su servicio personalizado.
 

La crisis también afecta a los mejores

A mediados de los años 70 el auge de las grandes cadenas y la eclosión del turismo de masas afecta a los pequeños establecimientos, que a pesar de enorme calidad no pueden hacer frente a la competencia emergente. El encanto perdura, y la magia del entorno, pero las cuentas no cuadran y finalmente se decide cerrar el Hotel Sóller. Dicha clausura coincidió con otras que se protagonizaron en el mismo Sóller, hecho que afectó a los planes turísticos del municipio y, por ende, a su economía.

 

Apoyo a la cultura durante la época de transición

En ese impás el edificio permanece cerrado a lo largo de bastantes años, pero hace un alto en el camino para transformarse durante un tiempo en el Centro de Actividades Culturales de Sóller. Al término de ese intermedio el edificio es abandonado y son muchos los que pasan delante de su todavía cautivador jardín, a pesar de las lianas y la humedad que cubre la piedra, recordando su pasado y la luz que emanaban sus sólidos muros.

 

El retorno de un clásico de la mano de Andrés Gelabert

Uno de los transeúntes que cruza por delante de su puerta resulta ser Andrés Gelabert, nacido en Sóller pero emigrado a los Estados Unidos cuando apenas salía de la adolescencia para crear en tierras americanas un importante grupo turístico. Al regresar a Mallorca, después de muchos años, y dejando atrás el puesto de Presidente de la empresa Medieval Times, decide apostar por el resurgimiento turístico de Sóller, el pueblo donde pasó 

su infancia y donde comenzó su andadura en el mundo del turismo, y opta por la construcción de un Gran Hotel capaz de satisfacer a la más exigente clientela.
Renace entonces el Gran Hotel Sóller, un clásico de la Mallorca Mágica.

 

La Familia francesa Le Mer compra el Gran hotel Sóller

A finales del 2016 el grupo francés Alvotel (www.alvotel.com) de la familia Le Mer adquiere el edificio de 1880 que alberga al Gran Hotel Sóller con la intención de mantener este emblemático edificio y los altos estándares de servicio del Gran Hotel Sóller.

Esperamos poderle dar pronto la bienvenida aquí en el Gran Hotel Soller.